
Imagina un directivo de una empresa europea, al que un comercial le cuenta que, para mejorar la relación con tus clientes y hacer más negocio, tiene que subirse al tren de la Web 2.0 ¿Web 2.0? ¿Eso es de Microsoft? No hombre, son blogs, wikis, mashups, redes sociales y aplicaciones web… ¿Kiwis? No gracias, mi tránsito intestinal funciona a las mil maravillas… Y el comercial recoge sus bártulos y se va por donde ha venido negando con la cabeza.
El párrafo anterior no es el guión de ninguna comedia, es lo que podría suceder cuando le intentas explicar a alguien, que lleva más de 20 años apoltronado en su sillón de directivo, que tiene que abandonar Lotus 1-2-3, que ahora se lleva el cloud computing (perdón yo compro la PC Computer, diría él) y que debe escribir en Internet su día a día en el trabajo. Y no, no vale que lo haga el becario.
Ahora en serio, un estudio de BEA Systems arroja unas cifras preocupantes: Las empresas europeas no invierten en Web 2.0 porque los responsables de tomar las decisiones no comprenden los beneficios de ésta, además de que no tienen claro como regular los contenidos y temen por la seguridad del sistema. El triunvirato del mal, lo podríamos llamar.
Beneficios de la Web 2.0: Hace un par de días un periodista del NewYork Times comentaba que Dell y Microsoft estaban preparando ordenadores (PRODUCT) RED, que se caracterizan por el color rojo de sus carcasas y por donar parte de su precio a “The Global Fund”, una fundación que lucha contra el SIDA en África.
Horas después, el blog oficial de Dell confirmaba la noticia, y poco tiempo después corría como la pólvora entre miles de blogs en todo el mundo. Sólo bastó que alguien de la compañía dijera: Sí, lo vamos a hacer, para que los blogs más importantes del sector se hicieran eco de la noticia. Ysin rimbombantes y marketinianas notas de prensa de por medio.
Microsoft también es un buen ejemplo de los beneficios que las empresas pueden conseguir con la Web 2.0. Al menos en España, la imagen del gigante de Redmond ha mejorado bastante desde que algunos de sus empleados más importantes escriben abiertamente en Internet.
Regulación de contenidos: Este es un tema peliagudo, pero la mejor forma de hacerlo es dejando que tus usuarios digan lo que quieran siempre que respeten unas reglas mínimas de comportamiento y educación. No los censures.
Si dejan un comentario diciendo que tu último producto es muy malo, no lo borres, responde al usuario con argumentos y preocupate en saber porque lo dice. Si lo borras y tenía razón, se irá a otro lado a contarlo, y entonces si que tendrás un problema que ni el mejor relaciones públicas solucionará.
Seguridad: Eso es fácil: BEA AquaLogic Pages, BEA AquaLogic Ensemble y BEA AquaLogic Pathways, los tres productos que ofrece BEA Systems para crear aplicaciones web, wikis, blogs y mashups. Tan fácil como arrastrar y soltar, tan seguro como el resto del catálogo de BEA Systems.
La suite de productos Web 2.0 de BEA Systems se sustenta sobre BEA WebLogic Server, y su seguridad, estabilidad y fiabilidad ya ha quedado demostrada en más de una ocasión.
En definitiva, razones y beneficios para surfear la ola de la Web 2.0 hay de sobra. Pocas son las empresas que lo hacen, pero las que se atreven pronto se dan cuenta del gran beneficio que les aporta. Para los que todavía no se atreven, basta con una frase: miles y miles de potenciales consumidores ya utilizan servicios de la Web 2.0, aunque muchas veces de manera inconsciente, ¿Prefieres que utilicen los de la competencia?.
El estudio concluye que la adopción de la Web 2.0 en el sector empresarial europeo es lenta, pero esto cambiará cuando la la sangre nueva y los nativos digitales lleguen a los puestos de dirección y tomen las decisiones.
Más información: BEA en.terpri.se.